sábado, 29 de agosto de 2020

VETOS

Es difícil asimilar el mensaje de unidad que nos lanzan desde las instituciones públicas (partidos políticos) cuando desde los mismos además de estar desunidos, están desorganizados y enfrentados entre ellos.

29 de Agosto de 2020, España lidera el número de contagios por Covid, el número de parados de la UE, la mayor caída de PIB, hace dos años que no tenemos presupuestos generales del Estado; a todas luces es necesario hacer un plan de reconstrucción que primero amortigüe y posteriormente nos haga salir de este profundo bache en el que estamos.

Comienzan a negociar los PGE, el objetivo es claro y necesario, ¿qué nos encontramos por parte de nuestros políticos? Vetos, cordones sanitarios.

Vetar no es dejar sin voz ni voto a un partido o ideología, sino dejar sin voz ni voto a todos los ciudadanos que les votaron y por lo tanto representan.  Es decir, gobernar sólo para los afines olvidando al resto de la población.

He añadido la columna de Españoles, que es el porcentaje sobre 47 millones de la población a la que representan.  Mirad esta tabla:


Podemos veta a Ciudadanos: 3,2 mill fuera, apoya a Bildu: 0,5 mill dentro

PP veta a Podemos: 6 mill fuera.

PSOE veta a Vox: 7,1 mill fuera que dicen presentarán moción de censura.

Nacionalistas y separatistas, con las ideas muy claras e importándoles un comino la gobernabilidad de España, a rascar todo lo que puedan del PGE. Las CCAA contra los Ministerios.

Y volviendo al principio, no nos pueden vender unidad cuando se están metiendo palos en las ruedas entre ellos, que no son ellos, somos nosotros.

Atravesamos por una crisis Sanitaria, Económica y Política, y una de ellas es evitable.

Algo está fallando. No entiendo nada.

Senior Riojano

domingo, 26 de abril de 2020

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Emblema del Club Motero Pájaro Loco (1981)

Desde la infancia me gustan las motos, no lo puedo evitar.  A principio de los ochenta, entre la infancia y la juventud;  con amigos que además de clase y calle compartíamos la misma afición fundamos un club, hoy sería una Consultoría, Asesoría, Coaching o similar; pero no, era el Club Motero Pájaro Loco.
Nuestra sede estaba situada en la entreplanta de la tienda de alimentación de los padres de uno de los nuestros.  Nos lo dejaban porque era un lugar inútil pues no tenía la suficiente altura para ponerse de pie, entrábamos agachados y directamente o te tumbabas o te sentabas en el suelo; nos dejaban estar allí todas las horas y días que quisiésemos con la obligación de no entrar o salir cuando en la tienda hubiese clientes, lógico.
Ninguno teníamos moto, pero lo sabíamos todo.  Con regularidad acudíamos a los servicios oficiales de las marcas, los nacionales: Bultaco, Montesa, Derbi, Puch, Gilera , los japos: Yamaha, Honda, Kawasaki… y la madre de todos: BMW; las inglesas y americanas ni tocar, no tenían distribuidor en la ciudad y varias veces solicitamos sin éxito información por carta a los concesionarios en Madrid.  En cada visita, sin dejar ver (sin éxito, claro) que no teníamos dinero para comprar ni una bicicleta, intentábamos sacar toda la información posible de las prestaciones y características de cada modelo, no solían dar catálogos por lo que amablemente pedíamos transcribir toda la información posible a nuestros cuadernos para poder intercambiar opiniones en “el Club”, al principio nos hacían un poco de caso pero luego simplemente te dejaban un par de catálogos, diez minutos para ojearlos en la misma tienda y sin más contemplaciones nos mandaban a la calle, una vez antes de echarnos me dejaron montar sobre una Derbi C7, con caballete y sin poner en marcha, claro, todavía recuerdo la sensación de poder que daba montar una de esas.
Nos sabíamos todas las marcas y modelos de neumáticos, precios, pesos, especificaciones,… todo.  Con el distribuidor de aceite intentamos averiguar sin éxito si era mejor Motul o Castrol.
Nuestro libro de cabecera fue un Arias Paz de los años 50 que tenía unas ilustraciones maravillosas hechas a mano y un par de capítulos dedicados a las motos.
Cada semana, entre todos comprábamos la revista Motociclismo que nos íbamos turnando para leerla y releerla muchísimas veces, Dennis Noyes era nuestro ídolo.
Sin existir internet ni teléfono ni fotocopiadora hicimos un muy buen trabajo de documentación.  Nos autoformamos y queríamos enseñar a todos los moteros cómo mejorar sus máquinas y sus aptitudes de conducción; ese era nuestro objetivo, nuestro target; bueno ese y que nos dejasen dar una vuelta en sus monturas aunque fuese de paquete.
Salíamos a la calle sin moto pero con nuestros chalecos vaqueros heredados y desgastados  con copias de mala calidad mal cosidas; nos acercábamos a los bares de moda donde chavales que sí tenían moto bebían y ligaban.  Siempre al quite, intentando meter baza en cualquier conversación que tuviese que ver con las motos.
-       Hola, vaya moto chula. Pero tira un poco de humo, creo que lleva mucho aceite en mezcla.
-       Para un uso urbano esas cubiertas que llevas no son las adecuadas.
-       Te pica la biela, llevas el encendido un poco adelantado.
-       La tienes que carburar, he observado que no revoluciona bien.
-       Mejor uses Castrol.
-       La cadena va floja.
-       …..
Nos peleábamos entre nosotros por dar asesoramiento, consejos, formación, orientación “profesional”, optimizar la inversión, mejoras en conducción y pilotaje; si algún pobre diablo, por error o casualidad, se lo ocurría preguntarnos algo…. Pobrecito.
-       ¿Qué moto me compro?
Y ahí estábamos cual águila culebrera:
-       Lo primero es saber el uso que le vas a dar, ¿competición o desplazamiento? El tipo de conducción que tienes, la proporción de uso, ¿carretera, caminos?....
Daba igual no contestar a lo preguntado, el caso era demostrar todo nuestro conocimiento con la esperanza se acordase de nosotros algún día si compraba moto.
No nos perdíamos ni una carrera, legal o ilegal que había, allí nos presentábamos con nuestros raídos chalecos y ganas de entrometernos a ver si tocábamos pelo algún día. Coaching de los 80’s, sin más.
A una amiga (que no era motera pero sus padres le compraron un vespino azul), no sé muy bien cómo la convencimos de que si nos la dejaba haríamos que tuviese más potencia y correría más que los demás vespinos.  Por algún libro viejo habíamos leído cómo aumentar el voltaje en la chispa de la bujía por medio de un arco aéreo, preparamos en el Club con dos clavos, un trozo de madera y cinta aislante, un “invento” que cortando el cable de la bobina a la bujía e instalándolo en medio, aumentaría el voltaje de la chispa y por consiguiente la potencia.  El precio era que nos dejaba el vespino un fin de semana para que paseásemos; se nos hacía boca agua.  No calibramos demasiado bien la intervención y el resultado es que además de no tener más potencia se rompió la bobina, el cable y la bujía; esto nos lo dijo, tras varios insultos, el padre de la chica cuando nos vino a reclamar lo que le había cobrado el taller de reparación.
A pesar de este y otros contratiempos el Club Motero (la Consultoría) duró hasta que todos tuvimos moto.

 Senior Riojano

lunes, 9 de diciembre de 2019

Protegiendo el medio ambiente.




#COP25

De los diez sillones que rodean la mesa en la sala anexa al despacho de la Consejera se ocupan tres.
No hacen falta presentaciones, se conocen desde hace años por las relaciones político-empresarial-ambientales mantenidas, un simple hola y un apretón de manos es suficiente.  La Consejera toma la palabra con actitud seria y voz firme intentando transmitir preocupación.

-       - Señores, el escenario ha cambiado, no podemos seguir mirando a otro lado, desde Madrid ya tenemos orden de tomar acciones urgentes.  La presión social sobre el cambio climático va en aumento y no queremos ver peligrar nuestro gobierno.

En la cara de los representantes de las dos mayores empresas de la Comunidad Autónoma se refleja un gesto de desaprobación, toman la palabra en un mano a mano continuo intentando argumentar la inacción; hablan de modas evidentemente pasajeras, de cómo algunos niños han pasado de los clicks de desaprobación en las redes sociales a salir a la calle de picnic, que la cosa no irá a mayores, que sus negocios apenas contaminan, que todos los gobernantes del mundo saben que es imposible una acción conjunta, nada se ha hecho desde París, que tal vez la mejor opción fuese dejar pasar el tiempo, esperar a que se calmen los ánimos, sacar algún escándalo de corrupción, o drogas, o infidelidades que hagan de cortina de humo, seguro que en unos pocos años nadie se acordará de que hay empresas que contaminan un poco.

-        - No.  Tenemos orden de actuar. ¿Os tengo que recordar que vuestras licencias de actividad son provisionales desde hace años porque no cumplís con ninguna normativa de emisiones? ¿Os tengo que recordar que todo lo que he visto en los últimos 10 años han sido incumplimientos de planes de puesta al día ecológica? Debe ser ahora, ahora o nos mandan a casa en las próximas elecciones.

El gesto de los representantes se torna desafiante, la amabilidad se transforma en hostilidad, ha llegado el momento de sacar la artillería.  Parafraseando a la Consejera le recuerdan sus números, le restriegan en la cara la cantidad de empleos directos e indirectos que dependen de sus actividades, de las ingentes cuantías de dinero en impuestos que religiosamente satisfacen a la Comunidad, de los regalos que habitualmente se hacen al partido para sus campañas y caprichos; los patrocinios a distintas entidades, actividades y deportistas que hacen por dejación de la propia Comunidad, sus camisetas con lemas ecológicos.  Le proponen aumentar el dinero dedicado a subvencionar actividades ecológicas que diesen un balón de oxígeno al gobierno, y a ellos mismos.  Ante el gesto inflexible de la Consejera hablan de deslocalizar, de llevarse sus empresas a otros países menos exigentes, calculan en porcentajes exactos lo que supondrá para el paro y los ingresos de la Comunidad si definitivamente se van, plantean un escenario desolador políticamente, si las empresas pagan impuestos, la sociedad debe pagar un peaje también.

-       - No. No puedo, necesito un plan ya, algo que poder decir a los ciudadanos, algo que los calme.

Ambos continúan con su argumentario; uno explica que no existe todavía la tecnología que evite sus emisiones, que tal vez en el futuro si los gobiernos invierten en investigación…, el otro habla de que la inversión necesaria la hace inviable, ambos coinciden en pedir soluciones a los Gobiernos, autonómico, central, europeo o Mundial; que sean ellos los que les den el dinero suficiente para acometer semejante transformación.  Explican que no son ONG’s, son empresas que se sostienen mientras la cuenta de resultados arroja beneficios.  Y si es un problema de todos, todos deben aportar soluciones, o mejor dicho, ingentes cantidades de dinero para que cada empresa busque la mejor solución.

Llevan casi una hora sentados sin encontrar puntos de encuentro cuando tras escuchar el ruido de unos nudillos golpeando con moderación la puerta aparece el rostro de un muchacho diciendo:

-                - Perdón.  Consejera, la prensa espera.

Se levantan y salen, posan para la foto que aparecerá mañana en el diario y la Consejera lee el comunicado oficial lentamente, vocalizando, acentuando cada sílaba y haciendo pausas muy largas entre frases:

“Sin pérdida de tiempo, desde esta Consejería estamos abordando el problema del calentamiento global, no con simples palabras como hacen otras fuerzas políticas sino tomando acciones inmediatas encaminadas a salvar el planeta

Como sabéis, acabo de mantener la primera reunión, de las muchas que tengo programadas, con las dos principales empresas de nuestra Comunidad, y si tengo que resumir este encuentro con una palabra, esa es: “Sintonía”. 

Hemos valorado la situación actual, sabemos dónde estamos y hacia dónde debemos caminar, tenemos muy claro qué hacer y cómo hacerlo, en breve firmaremos una hoja de ruta con los detalles de los acuerdos alcanzados.

Los verdaderos líderes transforman problemas en oportunidades… y es lo que hemos hecho desde este gobierno.  Hemos diseñado un plan que además de solucionar nuestros problemas de emisiones va a generar empleo, empleo de calidad, e ingresos vía impuestos y tasas fruto del crecimiento de la actividad económica que recogeremos tras implantar las primeras medidas contra el cambio climático, este pequeño aumento impositivo sólo afectará al que más contamina.

Sirvan estas buenas noticias como preámbulo para comunicaros que  he creado una nueva Dirección General dentro de la Consejería que denominaremos “Dirección General para el Cambio Climático”, en unos días daremos a conocer el nombre del nuevo director general, secretarios técnicos y demás personas encargadas en dirigir un gran equipo en esta transformación tan urgente como necesaria.  Sólo puedo adelantar que tanto ellos como los asesores elegidos son personas de mi total confianza, y el Presidente, conocidas desde hace muchos años trabajando en el partido y altamente preparadas y motivadas para afrontar un reto tan apasionante como éste.

Señoras y Señores, ya estamos salvando el Planeta”
Senior Riojano

sábado, 7 de diciembre de 2019

Desde la Tierra



#COP25

Hola, soy la Tierra, sí, soy tu hábitat, ese que estáis estropeando.

Queridos humanos, espero estéis bien yo también gracias a Dios, que no estoy enfadada ni mucho menos, si al fin y al cabo sólo me cambiáis las cosas de sitio, me las desordenáis; el Carbono del suelo lo mandáis al aire que respiráis, los metales salen de mis entrañas y los convertís en edificios y puentes; el agua, la madera, todo sale de mí y todo vuelve a mí, todo está en mí.  Por eso cuando consigáis un lugar inhabitable para vuestra especie yo seguiré aquí con un poco más de calor o con menos hielo que son detalles sin importancia pues ni respiro ni bebo; ya estaba hace millones de años y seguiré muchos más, con vosotros o sin vosotros.

He vivido mucho, me he congelado varias veces, he resistido impactos de meteoritos, me he cubierto de ceniza durante años; no sois la primera ni la última especie que se extingue.  Bueno, con una pequeña diferencia, que vuestra autodestrucción no va ser fruto de la casualidad o las circunstancias.  Sois la especie más avariciosa y egocéntrica que he conocido, desde que comenzasteis a caminar sobre dos patas no ha cambiado el afán de poseer, de conquistar, de aniquilar por el placer de aniquilar, habéis arrasado con todo lo que no consideráis útil;  para una vida tan corta que tenéis la pasáis intentando acumular posesiones sin daros cuenta que nada os pertenece, todo se queda en mí, incluso vuestros difuntos cuerpos vuelven a mí.

No entiendo cómo siendo la especie más inteligente del último millón de años os estéis preguntando unos a otros cómo hemos llegado hasta aquí, y lo peor de todo que sabiendo que vuestra supervivencia está en peligro no seáis capaces de poneros de acuerdo en solucionar vuestro problema. Cuando digo "especie más inteligente" tal vez os estoy sobreestimando porque nunca habéis actuado como especie, os habéis dividido en tribus aprovechando la miseria de unos para enriquecerse otros.
Amados míos, se os acaba el tiempo, el punto de no retorno está cerca y algo de aprecio os tengo, sed sensatos, pensad en dos cosas:

1.- Actuar de forma individual, dejad enviar al aire o al mar elementos perjudiciales para vuestra vida.  Imaginad 7.500 millones de pequeñas acciones cada día.
2.- Exigid a vuestros gobernantes que no se miren el ombligo y actúen por el bien de la especie, no de su aldea.

¡Ah! Y cambiad el lema "Salvad el planeta" por "Salvémonos".

Senior Riojano

miércoles, 24 de enero de 2018

Poliamor y Comunismo

Me encanta estar con el tío Juan, ochenta tacos, posguerra, dictadura, transición y nuevo milenio sufrido/disfrutado en primera persona; mil vivencias y peripecias a sus espaldas, una enciclopedia andante, republicano en la dictadura, escéptico en la democracia, un superviviente de la vida; compartir un vino y un trozo de queso con él es como asistir a una masterclass de la vida.  Una vez, hace ya muchos años el tío Juan me explicó, a su manera, lo que era el comunismo; y más o menos la historia que contó decía algo así:
"Llegó a un pueblo un comunista, en la plaza a medio día del domingo decidió dar un mitin para explicar a los aldeanos en qué consistía eso de ser comunista.  Allí, subido en el kiosko bajo el sol a pleno pulmón comenzó su disertación ante una expectante audiencia.  Gritaba:
"Queridos vecinos de este gran municipio: ¡Comunismo es compartir, todo es de todos, el pueblo es propietario de todos los bienes.!  ¡Todos tenemos derecho a disfrutarlos, la tierra es de quien la trabaja!"
Tras casi media hora de recitar la misma idea y con los mismos argumentos comenzó el turno de preguntas. Alzó la mano un vecino:
- Entonces, como comunista, ¿compartirías tu viña?
- Por supuesto,-gritaba- la viña no sería mía, pertenece al pueblo, la viña sería de todos y todos la podríamos trabajar y todos tendríamos derecho a disfrutar del vino que produzca.
- Y ¿tu casa, sería de todos? - preguntó otro vecino.
- Obviamente sí, mi casa estaría a disposición de todo el que le hiciese falta, sería la casa del pueblo, para todo el que desease compartirla. -replicaba con rotundidad.
Así le fueron preguntado los parroquianos por cada una de las cosas que un hombre desea tener, y a cada pregunta respondía lo mismo: "yo lo compartiría, porque así es el comunismo"
- ¿y la moto, compartirías la moto? -le dijo un chico joven del pueblo.
- NO, la moto, No. La moto no se comparte.-dijo seca y brevemente el comunista.
Con cara de extrañeza el chico volvió a preguntar:
- Pero, ¿por qué? Si compartirías la viña, la casa, el dinero, la huerta ... ¿porqué la moto no?
- Pues porque moto tengo yo"
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El otro día, otra vez con el tío Juan le conté lo del poliamor.
- Tío, los que practican el poliamor consideran que el amor no tiene que estar restringido porque si  quieres a alguien deseas lo mejor para esa persona y eso incluye poder ampliar tu vida amorosa y sentimental con otras personas, consiste en amar a varias personas a la vez.
Le enseñé los vídeos de Amarna Miller explicándolo, escuchamos la canción de Akelarre "no somos amigas, nos comemos el coño" y le conté lo de mi amigo el poliamoroso.  No me hizo excesivo caso, simplemente dijo:
- ¿Recuerdas lo del comunista que sólo compartiría lo que no tiene?  Esto es lo mismo.
Senior Riojano

domingo, 31 de diciembre de 2017

Bar Brasil



Angy sirve vinos y cañas la tarde de nochevieja en el Bar Brasil. Siempre sonriente, simpática y amable con su fiel clientela desde que abrió hace diez años en un barrio alejado de gente obrera. De vez en cuando alza su copa de champán, bajando la música grita dirigiéndose a su animada clientela:
- ¡Feliz nochevieja y próspero año nuevo! -repite una y otra vez - Os espero a todos después de las uvas. Yo invito a la primera copa. ¡Feliz Año Nuevo! ¡Fiesta!
Poco a poco se van marchando los parroquianos no sin antes dedicarle besos y bendiciones desde el otro lado de la barra, Angy corresponde con risas, guiños y frases impregnadas de buenos deseos.
Poco más de las nueve y media, Angy ya está sola, baja la persiana, le queda recoger, limpiar y organizar la velada, sabe que en cuanto coman las uvas a las doce en punto, unos minutos después se llenará el bar y debe tener todo preparado.  Champán, mucho hielo, recena, vajilla limpia, confetti y serpentinas, los globos, la música; pone especial cuidado en que no falte de nada, sabe que estando sola cualquier error de previsión le puede arruinar la noche.  Debe conseguir que una vez entren al bar no salgan hasta que o estén completamente borrachos y no puedan beber una copa más o tengan los bolsillos vacíos.  Esta noche es importante hacer caja,  la experiencia le dice que pasada la Navidad la gente no gasta hasta semana santa.
Se sienta un rato en la cocina del Bar, sin música, sin televisión, sin ningún ruido, en paz, cansada.  Trabaja demasiadas horas, pero es imposible contratar a alguien que la ayude, el negocio no da para tanto.  Deposita en la mesa junto a la taza de caldo que será su cena dos portarretratos con las fotos de su marido y su hijo, ambos muertos en su país natal al otro lado del charco.  Al marido lo mató una bala perdida en una refriega entre bandas, la dejó viuda con tres hijos.  Fue su novio desde la infancia, el primer chiquillo se lo hizo con diecisiete, los otros poco después.
A las pocas semanas de enviudar Angy decidió irse lejos, no podía ver cómo su familia pasaba hambre mientras los asesinos de su difunto  campaban a sus anchas.   Llegó a España para buscarse la vida en situación semilegal, es decir, legal si no te pillan.  Enviaba todo lo que podía, cuando podía.
Su hijo mayor, el primero, apenas dieciocho, se enamoró de quien no debía, le quitó la novia a alguien poderoso, se la juró, duró dos semanas.  Lo asesinaron delante de toda la familia con advertencia de silencio incluida.  Ese golpe fue el más duro de su vida, no lo ha superado; avisaron de su muerte una semana después del entierro, "para que no sufriera tanto", le dijeron.
Sujeta el tazón con las dos manos, mientras sorbe el caldo piensa que Antonio y José no se han dignado en pasarse en todo el día.  Antonio y José son sus amigos/amantes.  Antonio es contable, funcionario de Hacienda, hijo de viuda come-santos adinerada, vive con ella subyugado a sus caprichos; si su madre supiese que todos los martes por la tarde comparte lecho con una mujer de color lo desheredaba inmediatamente.  Aún y con ello se las apaña para librarse una tarde por semana; aunque no estaba escrito ni hablado explícitamente, Antonio le lleva todos los asuntos contables y le gestiona cuantos documentos sean necesarios, de vez en cuando también le hace algún regalo, a veces dinero. Angy se ríe para adentro cuando dobla con cuidado la ropa antes de acostarse con ella.
José es diferente, empresario, casado y adinerado, simplemente le gusta la juerga y salir de caza por las noches, Angy lo caló a la primera, se informó y se dejó cazar.  Con José queda cualquier noche excepto los martes claro está.  Un casado es una bendición, no se enamorará de ella y guardará silencio, virtudes fundamentales en estos asuntos.  Tampoco tiene contrato firmado pero se las apaña para sacarle cada mes unos cientos de euros, para el alquiler, una necesidad urgente de algún hijo, pequeños caprichos, averías en el local.  Y José, boca caliente y cartera rápida enseguida le soluciona esas pequeñeces.  A veces se acerca por el Brasil con algún amigo para mostrar su trofeo, Angy lo intuye pero no dice nada.
Con ninguno de los dos sale en público, ni cine, ni calle, ni cenar, ni paseos; o por su madre, o por su esposa; no se lo pueden permitir.  Angy contenta, así aprovecha los fines de semana una vez cerrado el bar para ir a una discoteca latina del centro, allí bebe y baila, allí ella es la cazadora, si ve alguna presa interesante la persigue hasta conseguirla; le gustan especialmente los hombres jóvenes musculados de su color, tiene un lema: "si te entiendes bien bailando te entenderás bien en la cama".  Angy sabe por la forma de bailar si esa pieza es buen semental, no se equivoca nunca.
Esta hormiguita trabajando todas las horas del día sin descanso, siendo muy restrictiva con los gastos, mas lo que saca a sus dos amigos es capaz de enviar todos los meses dinero para su familia.
Sentada, sumergida en sus pensamientos/recuerdos se pregunta <¿Qué hago aquí? ¿Hasta cuándo? No quiero volver, no quiero quedarme aquí>.  No le falta nadie con quien estar pero siempre está sola.
Los petardos y cohetes la devuelven al mundo real. <ya han sido las campanadas, debo recoger y abrir rápidamente, que no se vayan del barrio sin pasar por aquí>
Se pone de nuevo la careta de felicidad, sonrisa tallada a cincel, y va recibiendo con copas de champán a todo el que entra en el Brasil, de nuevo besos, abrazos y felicitaciones, música a tope, whiskey, cubata o gin-tonic, que no falte de nada. Es Navidad.
Senior Riojano

domingo, 10 de diciembre de 2017

¡Volveré!


Hoy hace un año estaba en el Hospital al borde del colapso. Stress, tabaco y descontrol en las comidas me llevaron a las taquicardias.
- O cambia de hábitos, o tiene los días contados. -me dijo un chico de bata blanca.
Cuántos amaneceres caminando, luego trotando y este último mes corriendo intervalos de cinco minutos, veinte kilos dejados en el camino, cientos de euros ahorrados en tabaco, un par de zapatillas y aquí estoy en la salida de la San Silvestre Salmantina, todos ríen y bromean la mayoría disfrazados, lo mío es serio, estoy aquí para competir, me voy a demostrar que esta carrera la acabo, me voy a ganar a mí mismo.
Todos me adelantan, me da igual, pulsómetro, ritmo y hasta el fin. Corro, pienso en mi familia, resoplo, sigo corriendo, nada me va a parar. Exhausto me abrazan en meta.
¡Lo he conseguido! ¡Volveré!
Senior Riojano